{"id":484,"date":"2021-04-07T15:39:26","date_gmt":"2021-04-07T19:39:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lamaquinadeleer.com\/?p=484"},"modified":"2021-04-07T19:44:59","modified_gmt":"2021-04-07T23:44:59","slug":"jugar-a-leer-jugar-a-escribir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lamaquinadeleer.com\/?p=484","title":{"rendered":"Jugar a leer, jugar a escribir"},"content":{"rendered":"\n<p>La le li<\/p>\n\n\n\n<p>Alel\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>Capul\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p>Sobra de sobra la sombra<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo en mi cabeza a Julio Cort\u00e1zar diciendo \u201c&#8230;Uno de todos nosotros tiene que escribir, si es que esto va a ser contado. Mejor que sea yo que estoy muerto, que estoy menos comprometido que el resto; yo que no veo m\u00e1s que las nubes y puedo pensar sin distraerme, escribir sin distraerme (ah\u00ed pasa otra, con un borde gris) y acordarme sin distraerme&#8230;&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ha empeorado Julio. He tratado de comenzar con una idea esto que escribo ahora, pero han tocado el timbre, y luego el tel\u00e9fono y luego mi hija mayor con una pregunta que importa m\u00e1s que nada, m\u00e1s tarde un estudiante con una consulta que le importa, y mucho m\u00e1s tarde mi cansancio como excusa, o la navegaci\u00f3n por internet como placebo intelectual de que leemos algo y en realidad s\u00f3lo presenciamos el vac\u00edo. Mi perro ladra.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que como no recuerdo ya lo que quer\u00eda decir hablo de lo que quiero decir ahora, de lo que siempre importa, Julio, de lo que siempre importa, Maqroll, de lo que siempre importa Amatilde, de lo que siempre importa. Jugamos para escribir, escribimos para jugar. El juego y la escritura deber\u00edan ir siempre juntos, siempre juntas. Son piezas de un mismo tablero, dependientes una de la otra, una para practicarla, otra para comprenderla. Si escribes y no juegas, no es divertido. Si juegas y no escribes, no entiendes nada, solo asistes, como asiste Alexa a su vida electr\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pesas<\/p>\n\n\n\n<p>Pasas<\/p>\n\n\n\n<p>Pobres que pasan un<\/p>\n\n\n\n<p>Vericueto<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, es un camino estrecho que debemos atravesar. De todas formas la vida siempre es m\u00e1s estrecha ma\u00f1ana. De todas formas todo siempre est\u00e1 terminando. Con mayor raz\u00f3n nos queda jugar para entender. Escribir para jugar. Vivir para escribir. Escribir para entender. Jugar a vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Contemos una historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda veinticinco a\u00f1os fui a un lugar. Era un lugar donde pod\u00eda respirar y mirar siempre arriba y sentir que los \u00e1rboles me hablaban, un lugar donde viv\u00eda solo y tomaba mi bicicleta para ir al mar y el mar me hablaba. Un lugar donde volv\u00ed luego cuantas veces pude, donde siempre estuve en casa aunque no era mi casa, pero es mi casa m\u00e1s que ning\u00fan otro lugar porque nunca me fui del todo. Porque cuando lo recuerdo a\u00fan estoy ah\u00ed. Entonces escribo esto para estar un poco m\u00e1s ah\u00ed para mirar hacia el cielo en esa plaza y escuchar los \u00e1rboles y olerlos y sentir que estoy ah\u00ed. Escuchar a lo lejos el tranv\u00eda, sentir el olor de la ciudad. Su humedad, su sensualidad no sexual, su presencia. Escribo un poco m\u00e1s para seguir ah\u00ed. Para encerrarme en mi peque\u00f1o cuarto y abrir mi computadora sin conexi\u00f3n a Internet y escribir esa noche hasta las tres de la ma\u00f1ana, sin saber todav\u00eda que hay un mundo afuera hasta que tan tarde abro la ventana y siento el olor del mundo, y entonces s\u00ed existe, pero existe m\u00e1s mi felicidad de haber escrito. Desde la ventana veo mi bicicleta comprada en un mercado de art\u00edculos de segunda mano, pienso en manejarla e irme al mar, pero voy a dormir y duermo feliz. Esa noche escrib\u00ed de un tir\u00f3n un cuento que se llama \u201cLa grande\u201d, unas 30 p\u00e1ginas en una noche, nunca m\u00e1s voy a escribir y ser feliz con tanto y tan poco. No importa que hoy La Grande sea otro cuento, cambiado y sin tanta importancia, importa porque me dio esa felicidad y porque me permite estar otra vez esa noche ah\u00ed. Otra vez estar en la ciudad, otra vez abrir la ventana, y una vez m\u00e1s abrir la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el juego de escribir puede continuar infinitamente, ahora te toca a ti. Escribe para vivir, cuenta para ser. Entiende para jugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para<\/p>\n\n\n\n<p>Pera<\/p>\n\n\n\n<p>Pero<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ya!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La le li Alel\u00ed Capul\u00ed Sobra de sobra la sombra Tengo en mi cabeza a Julio Cort\u00e1zar diciendo \u201c&#8230;Uno de todos nosotros tiene que escribir, si es que esto va a ser contado. 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